Llanto mudo

  Fue de manera repentina que Irene, la mujer más rica del pueblo, empezó a marchitarse. Una mañana las piernas no le respondieron y fingió sentirse cansada para no tener que dar explicaciones. A la mañana siguiente fueron los brazos los que se negaron a obedecerla y sólo gritó a sus criadas que la dejaran […]