Tocar el piano encerrado en un armario

 
Bill
«Veo continuamente personas que llegan a mí pidiendo consejo sobre si deberían seguir adelante y eso. Intentan acercarse al producto final, en lugar de abordarlo de una forma realista y sincera, desde un nivel básico -sin importar cuán elemental- mientras sea completamente sincero, realista y preciso. Pretenden abarcar el producto final en vez de tomar una fracción y ser realistas al respecto. Considero que es muy importante que se sienta satisfacción, que se tenga mucha claridad y se pueda ser analítico en cualquier nivel. No se puede enfocar todo el problema y hacerlo de una manera vaga, pues podría dar la idea que más o menos se ha alcanzado el objetivo, pero ello podría conllevar a una seria confusión. A la larga se tendrá tanta confusión que ya no se verá la salida. La persona que tiene éxito en cualquier cosa posee una perspectiva realista desde el comienzo. Se da cuenta de que el problema es vasto, que debe abordarlo paso a paso, y que debe disfrutar ese proceso de aprendizaje sosegado.»
 
Puede parecer exagerado pero igual lo voy a decir: En este documental creo que está prácticamente todo lo que hay que tomar en cuenta para ponerse a crear.
 
Dígase tocar jazz o escribir una novela, Bill Evans (y no, no me estoy dejando llevar por mis afectos personales) habla con una claridad impresionante respecto al estilo, la planeación, el gozo creativo (o galofreo, je), la improvisación (que es la base de la creación artística) y la inspiración y… Bueno. Una joya.
 




 
Si no haces mucho caso a los comentarios del presentador (al que a ratos dan ganas de estrangular sin misericordia), la plática entre los dos hermanos Evans es, por decir lo menos, súper enriquecedora.
 
Otra muestra:
«No me considero tan talentoso como mucha gente, pero eso es de alguna manera una ventaja, pues al no poseer una gran facilidad inmediata, tuve que ser un poco más analítico, lo que en cierta forma me obligó a crear algo y eso fue bueno. Esto quizá pueda dar una idea de cómo se debe enfocar el problema y qué cantidad de tiempo y esfuerzo se requiere para hacer posible todo este trabajo de lo subconsciente y llegar a expresarte por ti mismo. Ciertamente diría que bien vale la pena, y creo que la mayoría de la gente no comprende la inmensidad del problema y, o bien, como no pueden llegar a lo concreto inmediatamente creen que no tienen la habilidad o son tan impacientes para concretarlo que nunca lo verán realizado. Pienso que si comprendes el problema puedes disfrutar todo el recorrido. Recuerdo haber venido a Nueva York para hacer una pausa y dedicarme al jazz, y me preguntaba cómo enfrentaría este problema práctico de volverme un músico de jazz y además vivir de ello. Finalmente llegué a la conclusión de que todo lo que debía hacer era preocuparme por la música, incluso si lo hacía encerrado en un armario. Si en realidad lo hacía bien, alguien vendría a la puerta, la abriría y me diría: «Oye, te necesitamos».
 
 
En mi pobre opinión, hay que ver este documental las veces que sean necesarias. Hasta que dejemos atrás la idea de que se toca (o se escribe (o se pinta)) «para ser aceptado» («o para ganar un premio» («o para hacerse millonario»)) y siempre intentando copiar a otros o pensando más en el resultado que en el proceso (gozoso y galofrante del itinerario mismo) o queriendo seguir atajos o…
Una joya, pues.

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